…y lleno de charcos que, mi dragón y yo esquivábamos malhumorados. Serían las cinco de la tarde y era casi de noche. Los bajos de mi pantalón en modo esponja y sus patas empapadas.
Era un día triste y tristes estábamos, una vez dentro de la estación, un pasillo húmedo lleno de riachuelos que bajaban por [...]
Archivo de 2/03/08
2 Mar